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Economía

Peugeot y Fiat se unen para hacer frente a un mercado del automóvil en plena revolución

Foto de archivo: Trabajadores de la ensambladora de Fiat Chrysler Automobiles construyen un Argo 2020, en la Planta de Ensamblaje de Betim, cerca de Belo Horizonte, Brasil, el 20 de mayo de 2020.
Foto de archivo: Trabajadores de la ensambladora de Fiat Chrysler Automobiles construyen un Argo 2020, en la Planta de Ensamblaje de Betim, cerca de Belo Horizonte, Brasil, el 20 de mayo de 2020. REUTERS - Washington Alves
Texto por: Braulio Moro
4 min

Los accionistas de Peugeot y Fiat-Chrysler (FCA) validaron este lunes su unión, una boda franco-ítalo-estadounidense concebida para alcanzar una talla crítica en un mercado del automóvil en plena revolución.

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Stellantis, que en latín significa brillar de estrellas será el nombre del nuevo gigante automotriz, el cuarto grupo automovilístico mundial. Es el fruto de la fusión entre PSA, Peugeot-Citröen y FCA, Fiat-Chrysler, cuyos accionistas aprobaron el lunes 4 de enero el memorándum de entendimiento que inicia el proceso de fusión.

Anunciada en 2019 la que ya es calificada como la fusión más grande de la historia automotriz, involucra más de 8 millones de vehículos fabricados en el mundo en 2019, así como un resultado de operación de 11.000 millones de euros.

Propietario de 14 marcas, entre las que destacan Peugeot, Fiat, Alfa Romeo u Opel, el nuevo grupo deberá hacer frente a la brutal caída de la venta de vehículos nuevos, por causa de la pandemia, estimada en 16% a nivel mundial y de 25% en Europa.

Un total de 400.000 empleados trabajan para ambos grupos que se han comprometido a no recortar personal. Estados Unidos es el principal mercado de ventas de Fiat Chrysler, en tanto que Europa, Medio Oriente y África lo son para Peugeot-Citroën.

La unión se hará efectiva el sábado 16 de enero, precisaron los dos grupos. Stellantis cotizará a partir del lunes 18 en París y en Milán, y en el New York Stock Exchange a partir del martes 19.

En diciembre, la Comisión Europea dio su luz verde a la unión, con la condición de que los dos grupos preserven la competencia en el sector de los pequeños utilitarios, donde controlan grandes cuotas de mercado.

Los fabricantes habían modificado con anterioridad su contrato para que su unión sea un matrimonio entre iguales, mientras la pandemia golpeaba sus cuentas respectivas.

FCA aceptó reducir el monto de un dividendo excepcional pagado a sus accionistas. Por su parte, PSA decidió ceder el 7% del fabricante de equipos francés Faurecia antes de distribuir el resto a los accionistas de Stellantis. La participación del grupo chino Dongfeng también se reducirá.

En los documentos a las autoridades financieras, PSA y Fiat consideran que su acercamiento costará 4.000 millones de euros (4.900 millones de dólares), y que las sinergias permitirán ahorrar con el tiempo hasta 5.000 millones (6.130 millones de dólares) al año.

El presidente del consejo de administración de PSA y futuro director general del nuevo grupo, Carlos Tavares, dijo a finales de 2019 que no estaba previsto ningún cierre de plantas. Los sindicatos, sin embargo, lo dudan.

Con AFP

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