Saltar al contenido principal

El ecléctico Museo Nacional de Niamey, "espejo" de Níger

El esqueleto de Sarcosuchus imperator, un cocodrilo gigante de 110 millones de años, en el Museo Nacional de Níger, en Niamey, el 29 de diciembre de 2020
El esqueleto de Sarcosuchus imperator, un cocodrilo gigante de 110 millones de años, en el Museo Nacional de Níger, en Niamey, el 29 de diciembre de 2020 Issouf SANOGO AFP
4 min
Anuncios

Niamey (AFP)

Desde dinosaurios, pasando por uranio, a hipopótamos, artesanía o música, el ecléctico Mueso Nacional de Níger (MNN) o Museo Boubou Hama, que también es un zoológico, recibe visitantes de todo el país, escuelas y turistas extranjeros y niños de la calle que encuentran en él un remanso de paz y diversión.

"Es el espejo de Níger, su reflejo sociocultural. Cultura, historia, arqueología, paleontología... La parte del zoo forma parte de esta tradición multidisciplinaria. Aquí, cada nigerino, independientemente de su nivel, puede entender su país", asegura con orgullo su director Haladou Mamane, que recuerda que una gran parte del "público no ha ido a la escuela".

Níger figura entre los países más pobres del mundo, según la clasificación mundial del índice de desarrollo humano del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). El estado subvenciona el museo cuyo presupuesto anual es de unos 500.000 euros (unos 607.000 dólares).

Los colegios "utilizan el museo como herramienta pedagógica" y es frecuente ver clases enteras de jóvenes en uniforme pasear por sus salas.

Antes de la pandemia de coronavirus, visitaban el museo, situado en el centro de la capital, más de 100.000 personas al año, pero los ingresos permiten apenas cubrir un tercio del presupuesto.

El precio de la entrada, menos de diez céntimos de euro, lo pueden pagar incluso los niños a los que sus padres entregan a un imam o marabut para aprender el Corán con este preceptor pero que pasan en general la mayor parte del día mendigando en las calles con un recipiente de metal colgado al cuello.

- "Ver los animales" -

Son muchos los que suelen venir a ver los animales o divertirse en los columpios y toboganes, y pasar un rato lejos de los humos que emanan de los tubos de escape de los coches.

Descalzo, con una ropa ajada y sucia, Ismael Mariama, de 12 años, observa un imponente león que duerme sobre la espalda con las patas al aire.

"He venido a ver los animales, los monos, los leones, los cocodrilos. Los he visto todos. He pagado 50 francos (10 céntimos de euro)" dice antes de ir a dar unas galletas a los monos que estiran sus brazos entre los barrotes.

Dice que también ha visto la artesanía y que le ha gustado "el calzado de cuero".

"El museo es para los nigerinos", dice el director orgulloso de que estos jóvenes visitantes paguen sus entrada y respeten la institución.

Subraya que el museo "favorece la unidad nacional", y recuerda que el centro de artesanía en el que trabajan un centenar de personas que venden sus productos, agrupa a todas las etnias.

Pinturas, cuadros, estatuas de bronce, figuritas de hierro y madera. Hay para todos, para los turistas y para los nacionales.

- Cocodrilo de 11 metros -

"Es un poco duro con el coronavirus pero, el museo es algo bueno para nosotros", dice Ali Abdoulaye, especialista de cuero. "La gente ve nuestro trabajo. Actualmente, se desincentiva al artesanía con productos chinos más baratos. Pero compras un bolso y unos días después se rompe".

A unos metros de la gran sala, una de las atracciones del museo: esqueletos de tres dinosaurios, entre ellos el "terrible" Sarcosuchus Imperator, enorme cocodrilo de 11 metros de longitud con la mandíbula y las garras impresionantes, descubierto en la región de Agadez en 1966 por el paleontólogo francés Philippe Taquet.

Según la leyenda, Taquet, descubridor de otros dinosaurios, habría ido a Níger invitado por geólogos que buscaban uranio, en los ricos subsuelos del 4º productor mundial. El uranio, uno de los principales recursos del país, alimenta fantasmas y polémicas desde hace años.

No lejos de los dinosaurios, se encuentra el pabellón de uranio, financiado por Orano, multinacional francesa del sector, que explica la explotación de este elemento químico metálico y su utilidad.

Al lado, China National Petroleum Corporation (CNPC) ha financiado un pabellón del petróleo, materia prima que se explota recientemente en Níger, con una enorme maqueta de la refinería de Zinder (sur), inaugurada en 2011.

Dos edificios de alta tecnología que contrastan con los pabellones polvorientos de trajes tradicionales o de arqueología y sus piezas de la edad de piedra.

Fundado antes de la independencia, el museo será renovado y ampliado en 2021 gracias a donantes internacionales. El zoo, que cuenta con 111 especies, se beneficiará de la mayor parte de la ampliación con una "mejora de las condiciones de vida" de los animales con el mismo espíritu de que cohabiten "fauna y cultura".

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.