Níger

Tres días de duelo en Níger por la peor masacre yihadista contra civiles en el Sahel

Un soldado nigerino en Diffa, el 23 de diciembre de 2020
Un soldado nigerino en Diffa, el 23 de diciembre de 2020 Issouf SANOGO AFP
Texto por: Braulio Moro
5 min

Níger decretó tres días de duelo nacional por el ataque a dos pueblos en el oeste del país que causó cien muertos el sábado, la mayor masacre yihadista contra civiles en el Sahel, en una región fronteriza con Malí donde la situación es inestable pese a los esfuerzos de seguridad realizados en los últimos meses.

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La que es una de las peores masacres contra la población civil de los últimos años, tenía como objetivo declarado cobrarse la muerte de dos miembros del grupo del Estado Islámico del Gran Sahara, que los habitantes de Tchoma Bangou y Zaroumadereye lincharon semanas atrás para defenderse de los continuos ataques del grupo terrorista.

De acuerdo con las autoridades, más de 100 yihadistas armados que se desplazaban en motocicleta cercaron las dos ciudades, distantes a siete kilómetros una de otra, y comenzaron a disparar contra sus pobladores sin distinción de sexo o edad. Hubo 70 muertos en la primera y otros 30 en la segunda ciudad .

“Son poblaciones que han reaccionado por medio de la resistencia y de alguna manera es una forma de reprimir a esa resistencia que se traduce por estas muertes”, afirmó el ministro del Interior de Níger Alkache Alhada.

La región de Tillaberi, donde se produjo la masacre, está situada en la zona conocida como  "de las tres Fronteras" entre Mali, Níger y Burkina Faso, donde actúan grupos terroristas que se disputan la hegemonía de la zona.

Níger se encuentra atrapado entre los ataques del grupo yihadista nigeriano Boko Haram y los de las células en el Sahel afiliadas a Al Qaida y al grupo Estado Islámico (EI).

El ataque, que aún no fue oficialmente reivindicado, se produjo entre las dos vueltas de las elecciones presidenciales en Níger.

Desde los mortíferos ataques contra varias bases militares en Níger y en Malí a finales de 2019 y principios de 2020, la presencia militar es escasa en la región, pese a los esfuerzos de los ejércitos nacionales y sus socios, incluido Francia.

Miles de civiles han muerto y cerca de tres millones tuvieron que huir de sus casas en Malí, Níger y Burkina Faso, principales países afectados, según la ONU.

Grupos llamados de autodefensa son responsables de varias masacres masivas de civiles, como en Ogossagou, en Malí, en 2019 (más de 160 muertos).

“Oficio de las armas"

La violencia yihadista se ha sumado a las tensiones comunitarias, en especial "desde hace varios años" en la frontera entre Malí y Níger, escenario de "rivalidades entre comunidades por el control del espacio", según International Crisis Group (ICG).

En un informe publicado en 2018, el ICG denunciaba la creación "poco a poco" de una "generación de hombres que viven del oficio de las armas" en la zona, debido a estas tensiones.

La comuna de Tondkiwindi está poblada por varias etnias: sedentarios zarmas, nómadas fulanis y árabes daoussahak.

La tensión aumentó recientemente "entre zarmas y fulanis", dejando "algunos muertos antes del ataque del sábado", según un conocedor de la zona.

A finales de diciembre, habitantes sedentarios mataron a varios civiles fulanis (al menos dos en Tchoma Bangou el 23 y 24 de diciembre, varios en Zaroumadareye, el 30), afirma la misma fuente.

Según Yavn Guichaoua, investigador de la universidad de Kent, este ataque "dice mucho sobre el grado de rencor de algunos miembros de comunidades nómadas, entre los cuales reclutan los yihadistas, con respecto a comunidades sedentarias a menudo vistas como cómplices del Estado".

Durante una misión en el terreno el domingo, el primer ministro, Brigi Rafini, prometió "investigaciones para que estos crímenes no queden impunes".

Con AFP

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