República Centroafricana

Elecciones en República Centroafricana: ¿cuáles serían las consecuencias de un aplazamiento?

Foto de archivo: una vista de la capital Bangui, República Centroafricana, el 16 de febrero de 2016.
Foto de archivo: una vista de la capital Bangui, República Centroafricana, el 16 de febrero de 2016. REUTERS - Siegfried Modola
Texto por: RFI
4 min

La coalición de grupos rebeldes llevó a cabo el martes 22 de diciembre una nueva serie de ataques coordinados en diferentes partes de la República Centroafricana. Cada vez más actores y observadores del proceso electoral ponen en duda la posibilidad de celebrar elecciones creíbles el domingo próximo.

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Con nuestra enviada especial a la República Centroafricana, Florence Morice, Aida Palau, y AFP.

Teóricamente, le corresponde a la Agencia Nacional de Elecciones (ANE) de la República Centroafricana, decidir un posible aplazamiento de los comicios en caso de que sea imposible organizarlo de manera creíble para el 27 de diciembre próximo.

Pero a pesar de las numerosas dificultades encontradas sobre el terreno, ningún miembro de la ANE parece tener la voluntad de tomar esta decisión. El peso fue pasado a las autoridades. "Todo el mundo ve que vamos a chocar contra el muro, pero nadie se atreve a decirlo", dijo un observador electoral.

Los expertos estiman que un retraso técnico de unos diez días no afectaría el respeto del orden constitucional. La legislación vigente no impone la obligación de celebrar la votación el 27 de diciembre, pero dispone que el nuevo presidente debe prestar juramento a más tardar el 30 de marzo dejando así una pequeño margen de maniobra.

Pero si se decide aplazar las elecciones para más adelante, la Constitución prevé la celebración de consultas nacionales, y no automáticamente una transición.

Pero la cuestión es tanto política como técnica en esta etapa para el presidente Faustin-Archange Touadéra, "aceptar un aplazamiento sería experimentado como una victoria simbólica para [el expresidente] François Bozizé", según una fuente diplomática.

El grupo de países asociados de la República Centroafricana (el G5) se reúne este jueves 24 de diciembre para evaluar la situación.

En el país, muy inestable y marcado por una sangrienta guerra civil, más de dos tercios del territorio están ocupados por grupos armados. Tres de los más poderosos de estos últimos atacaron el viernes las principales carreteras que sirven para abastecer la capital, Bangui, tras anunciar que se aliaban.

El régimen reaccionó acusando a un expresidente, François Bozizé, de "intento de golpe de Estado", al mismo tiempo que anunciaba el envío de "centenares de soldados rusos".

“Es posible que se pueda considerar como un intento de golpe de Estado”, dice a RFI la investigadora del Grupo de Estudios Africanos, Berta Mendiguren. “Estos intentos de desestabilización y enfrentamientos en la zona oeste del país en los que supuestamente estaría detrás Bozizé, unido a dos movimientos de los rebeldes, como por ejemplo los 3R, que se crearon para proteger a la comunidad Peul de los ataques de los antibalaka”.

“[Bozizé] se habría unido a sus enemigos para llevar a cabo este intento de golpe de Estado que es más una bola de aire, a pesar de las muertes. Pero ha creado bastante inquietud no solamente la población en la capital, sino incluso a nivel internacional”, agrega Mendiguren.

Rusia anunció el 22 de diciembre que envió 300 instructores militares suplementarios a República Centroafricana, donde presta apoyo al régimen, tras la ofensiva de grupos rebeldes.

La diplomacia rusa precisó que informó de esa medida al comité que creó el Consejo de Seguridad de la ONU para supervisar las sanciones contra la República Centroafricana.

El comunicado justificó la medida ante la "seria preocupación" que han desatado los acontecimientos en los últimos días, que suponen "una grave degradación de la situación de seguridad de ese Estado".

“La presencia rusa es por voluntad activa del gobierno actual centroafricano, que ha ido a negociar esa ayuda para reequilibrar los intereses de otras potencias”, dice a RFI Mendiguren. “El gobierno centroafricano ha ido a buscar a Rusia no solamente una presencia militar, oficial y armas, sino también la protección de empresas paramilitares como Wagner, del círculo de los oligarcas cercanos a Putin, que están protegiendo al actual presidente. Y esto no es a cambio de nada, sino a cambio de acuerdos por las riquezas del país”.

Este país, de 4,9 millones de habitantes, es uno de los más pobres del mundo pero rico en diamantes.

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